• La adición diaria de millones de células vivas estimula las reacciones biológicas del tracto digestivo, formando una barrera frente a bacterias patógenas.

  • En rumiantes: actisaf consume el oxígeno ruminal, lo que incrementa la masa microbiana, optimizando la producción de Ácidos Grasos Volátiles, reduciendo la producción de metano y el riesgo de timpanismo, estabiliza el pH y disminuye por tanto el riesgo de acidosis.

  • En monogástricos: actisaf estimula el sistema inmunitario y la actividad de bacterias lácticas, previniendo el desarrollo de toxinas y bacterias patógenas; reduciendo la aparición de diarreas e incrementando la actividad enzimática del intestino.